Inicio / Sexo y Amor /

Teorías para salir de la tusa

bloggerautor
Por: María Camila Vera Domingo 19.06.2011 / 01:47 am
Teorías para salir de la tusaTeorías para salir de la tusa

Foto: JanLendL (vía flickr)

Creo que fue en Friends (¿o en Sex and the City?) donde hablaban del rebound: la relación después de una tusa monumental que no era nada pero servía de ensayo para la siguiente. Que se suponía iba a ser seria. Yo, de pendeja, creí en esa teoría. Me fue mal y me quedé (estoy) probando rebounds. 

La cosa es que cuando no vives en Nueva York y, la mayoría de las amigas son paisas uribistas, hay un punto en el que te sientes mal. "Oye, pero tú con cuántos has salido", "Camila, pordios, pará" y "Ay,Cami, tu tan loca" hacen parte de mi colección de comentarios.

Lo otro es que uno da con malos rebounds y  deja de ser una es una sofisticada mujer, posmoderna, que busca disfrutar su soltería y sale con artistas. No. Uno es una entusada que se mete en cosas y que después se arrepiente. Teoría rechazada. 

Después intenté comer chocolate. Con esa teoría sí me fue muy bien. Yo era feliz. Me gastaba la plata en Lindr y cuando no había con qué, cualquiercosaescariño, JetLine hacía el trabajo. ¡Además light! No iba a engordar. Sí claro,  en esos sábados de TopChef y chocolatinas perdí mis mejores lágrimas y la oportunidad de conquistar a Leonardo DiCaprio.

Por último prometí aprender a estar sola. La teoría de mi psicóloga. En ese instante el destino se puso en mi contra. Por todas partes aparecieron nuevas y felices parejas, promesas de amor incondicional, feosbiencomidos y meseros que me miran con lástima. La niña sola y los amigos buscándole pareja. Pobrecita. Me dicen entre parpadeos.

Pero bueno, le hago el quite como puedo a lo de los feos y las parejas felices. El miedo a estar sola (a quedarme sola) sigue. Ya veré que hago con eso. Sex and the tini tiny village me tiene harta.

 ***
Una amiga me dijo que estaba en las mismas y que también escribía. Se compró un diario para lidiar con las desgracias que le dejó el tipo. Yo creo que podría ser interesante un espacio para otras entusadas con delirio de escritoras.  La mía no va a ser eterna ¿Alguna tiene algo para decir?

Las dejo con lo que escribió E. (quien de antemano acepta que es cursi):

No hay peor momento del día que el de llegar a mi casa y saber que no me va a venir a buscar, para darme las explicaciones que yo necesito oír, así no las llegue a entender jamás. Debería ser el mejor momento porque a veces, como todos, me quiero esconder, ‘descualquierar’, y porque siempre será un alivio regresar a los aromas conocidos del hogar. Pero es el peor de los rituales de mi vida porque todos los días, secretamente, espero que él esté ahí, esperándome en mi puerta, con una sola flor en la mano, preferiblemente robada.

Entonces, me gustaría hacer como a quien no le interesan las explicaciones, como quien ha sanado las heridas, como esas personas que se creen capaces de, a pesar de todo, iniciar una bonita amistad. Me gustaría ignorarlo, sin fingirlo, tranquilamente, con esa serenidad que es tan inquietante en algunas mujeres, y seguir adelante.
 
Y me gustaría que, sin embargo, muy a pesar del improvisado desplante, llegara al otro día a esperarme con una flor igual, en la misma posición, como un tonto frente a la portería. Sí, eso desearía. Y que nuestro ritual se repitiera todos los días, y que él pasara allí todas esas noches, todas las que sean necesarias, con frío y hambre; también con miedo, hasta que, a punta de lástima y olvido, una mañana cualquiera mi corazón amaneciera recuperado y libre. Entonces, en la noche de ese mismo día, al llegar a mi casa, donde él, por supuesto, habrá de estar esperándome, me lanzaría, lo abrazaría y luego lo besaría, y de esa forma, tal vez, esta historia podría tener un bonito final. Pero no es así. Hay puertas que no tienen entrada, ni salida.
 
Él no ha venido ninguna de estas noches; tampoco lo hará. Quizá el día que lo intente tampoco me alegre, pero no lo hará, le falta una cantidad considerable de valentía para pasar en mi puerta toda una eternidad solo para que yo lo pueda perdonar. Que duro es aprender a no ser amado. Tal vez ninguno de esos dos días llegue, ni en el que él vuelva ni en el que yo lo perdone. Que ideas tontas se me vienen a la cabeza. Sí, estoy jodida. No cabe duda de que no le hace bien a una chica ver tantas películas.

¿Conoce más de este tema? ENVÍANOS TU REPORTE

Para poder comentar debes ser un usuario registrado

ENVÍE SU COMENTARIO