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Por: Redacción ALOmujeres Viernes 10.06.2011 / 05:58 pm

¿Qué tan buena hija eres?

Las mujeres tenemos algo especial con nuestros papás. Unas más que otras, claro. Descubre con este t

¿Qué tan buena hija eres?¿Qué tan buena hija eres?

Foto: Thinkstock

1. Estás en un almuerzo campestre a las afueras de la ciudad y tu mamá te llama para contarte que está en urgencias porque tu papá tuvo una reacción alérgica a un antibiótico. Tú:

a. Indagas con tranquilidad todos los detalles para tomar la decisión de ir a acompañarlos a urgencias si es grave la cosa. Si no vale la pena ir hasta allá, estarás llamando cada tanto para estar informada.
b. Te pones a mil y sacas a tu novio corriendo del almuerzo. Lloras en el camino y no quieres que pase un segundo más si que estés al lado de tu papá acompañándolo.
c. Tratas de entender lo que te dice tu mamá, pero la música no te deja oír bien, así que le dices que la llamas más tarde.

2. El día del padre es una fecha en la cual tú:

a. Te esmeras por cocinarle algo que le encante a tu papá y le llevas un regalo que no necesariamente es el más caro, pero sí lo que más le gusta a él.
b. Vas a un restaurante, almuerzan, como reza la formalidad de la fecha, y luego te vas a tu casa.
c. Ese día tienes un brunch en casa del papá de tu novio, así que le dices a tu papá que después le celebra. Para eso se tienen confianza.

3. Cuando tienes un problema en la oficina:

a. Siempre consultas con tu papá y haces exactamente lo que él te aconseje.
b. Le cuentas qué opciones has tenido en cuenta para resolverlo y le pides su opinión, pero no siempre coincide con tu decisión.
c. Jamás le hablas de tu vida personal ni laboral a tu papá.

4. Tus papás están separados y el 31 de diciembre la familia de tu mamá va a botar la casa por la ventana, mientras que tu papá está solo porque su novia se fue y su familia no vive en la ciudad. Tú:

a. Le preguntas a tu mamá si le molesta que él vaya a la fiesta, para no dejarlo solo. En caso de que así sea, buscas otra fiesta a donde él pueda acompañarte.
b. Lo llamas a las doce de la noche para darle el feliz año, pero tu fiesta de 31 con tus primos no te la pierdes por nada del mundo.
c. Te vas a pasar el 31 con él a su casa. Le cocinas un pernil de cerdo delicioso y ven películas hasta que les da sueño y se duermen.

5. En época de vacas flacas, tu papá te pide un préstamo chiquito de dinero, pues no anda bien económicamente y tú tienes un muy buen sueldo. Tú:

a. Le prestas la plata pero al mes siguiente se la cobras hasta que te la devuelva.
b. Imposible ayudarlo. Viste unas botas que se van a agotar si no las compras este mes.
c. Le consignas en su cuenta incluso un poco más de lo que necesita y jamás se te pasa por la cabeza cobrarle.

6. Tu papá vive en otra ciudad y vas a visitarlo en vacaciones. La mayoría del tiempo, tú:

a. Tratas de repartir el tiempo entre tus amigos y él, de forma que sienta que realmente fuiste a verlo a él.
b. No haces ni un solo plan que no lo incluya a él. La idea de visitarlo es aprovecharlo al máximo.
c. Le pides copia de las llaves para no despertarlo cuando llegues de fiesta y tratas de almorzar con él un par de veces, para que no se sienta.

7. Tu mamá se fue de viaje y les dejó comida congelada en la nevera. Por las noches, tú:

a. Le preguntas a tu papá si tiene hambre y le calientas para que coman juntos de vez en cuando, en caso de que no haya comido ya.
b. Cada quien se calienta su plato y come en su cuarto, porque poco o nada se hablan.
c. Le pones una hora de comida y lo llamas a la oficina en caso de que se esté tardando. Para ti es de rigor comer con él.

8. El día de tu cumpleaños, tu papá te invita a que compren tu regalo juntos. El abrigo que tanto querías pero que no puedes pagar aparece ante tus ojos en una vitrina. Tú:

a. Entras y te lo mides, pero además le encimas una cartera y unos zapatos. Si va a gastar, que gaste como es.
b. Le preguntas más o menos cuál es su presupuesto y, si se ajusta, le pides que compre el abrigo, o que ponga una parte y tú completas.
c. Le pides que te compre el abrigo y te vas feliz con él puesto.

PUNTAJES
1. A. 2 B. 3 C. 1
2. A. 3 B. 2 C. 1
3. A. 3 B. 2 C. 1
4. A. 2 B. 1 C. 3
5. A. 2 B. 1 C. 3
6. A. 2 B. 3 C. 1
7. A. 2 B. 1 C. 3
8. A. 3 B. 1 C. 2

RESULTADOS

De 8 a 13
Eres la peor hija del mundo. Tú crees que todo te lo mereces y piensas bajo el lema de “primero yo, segundo yo y lo que quede pa mí”. No estaría de más si haces algún tipo de terapia para indagar cuál es tu problema con él, y si comienzas a alejarte de ese vicio de los hijos de culpar a sus padres de todos los males. Tu papá, como tú, es un ser de carne y hueso que se equivoca como todos. Ya es hora de que intentes acercarte y sanar las heridas pero, sobre todo, de que le reconozcas sus aciertos.

De 14 a 19
Tu relación con tu padre es equilibrada y muy amistosa. En realidad eres una hija ejemplar, sin rayar con el complejo de Edipo invertido. Tú le das a tu papá el lugar que se merece, pero entiendes que también tienes una vida por delante y una independencia que además hace sentir orgulloso a tu papá. Habría que revisar entonces cómo está la cosa con tu mamá, pero eso es harina de otro costal. ¡Felicitaciones!

De 20 a 25
Eres asfixiante como hija y es muy posible que cualquier novio o pareja que tengas se aburra rápidamente de esa intensidad. Tu vida no es nada sin tu papá. Dependes de él hasta para respirar. Tú también necesitas una terapia para ver si rompes con ese apego tan fuerte, porque de otra manera vas a sufrir demasiado cuando él no esté, y necesitas soltar un poco para que él viva su vida y tú vivas la tuya.

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