Inicio / Sexo y Amor /

La culpa la tienen Hollywood y mi jefe

bloggerautor
Por: Soltérica Ibérica Martes 31.05.2011 / 04:28 pm
La culpa la tienen Hollywood y mi jefeLa culpa la tienen Hollywood y mi jefe

Foto: Thinking of him. Roy Lichtenstein

Como dije antes yo no soy una cínica que no cree en el amor, quiero algún día conocer a alguien y enamorarme y hablar en plural (ese restaurante nos encanta o nosotros no vemos esa serie y cosas así). Pero últimamente creo que entre Hollywood y mi jefe me rayaron la cabeza. Me pregunto si todos esos años de estudiar derecho no me servirían para demandarlos y aunque siga con mis rayes por lo menos me podría sacar una indemnización bien gorda por lucro cesante y perjuicios morales…. No cambiaría nada, pero como diría un gran filósofo colombiano "es mejor ser rico que pobre".

Y es que Hollywood y mi activa imaginación han hecho que yo me cree expectativas imposibles de cumplir. Vale, vamos a ser justos y a aceptar que tampoco ayuda que tengo un gusto pésimo cuando se trata de hombres, pero no es solamente que los escoja mal.

Ejemplifico: conozco un día a un tipo que me gusta, nos ponemos a hablar y me pide mi teléfono; intercambiamos mensajes durante la semana y yo pienso que el tipo es genial (créanme, ser divertido por Blackberry Messenger tiene su ciencia). El tipo me cuenta que su abuela vive en un pueblito perdido en Cataluña y que algún día le gustaría correr la maratón… ya saben, cosas normales de las que habla uno cuando está empezando a conocer a alguien. Hasta ahí todo bien, todo normal.

El problema empieza cuando de repente yo me encuentro sentada en una reunión en la que mi jefe habla de indicadores para medir las metas del trimestre y la mente se me empieza a ir y a ir y a ir. Porque seamos sinceros, esas reuniones son aburridísimas y uno hace lo que puede para entretenerse. Yo usualmente hago una lista mental del mercado pero las reuniones son más largas que mis listas. Entonces mi cabeza va mas o menos así: huevos, pan, espárragos, leche, comida de gato…. y si dejo de fumar y me pongo a entrenar con este tipo para correr la maratón? Tengo que comprar detergente también. Podríamos pasar los veranos en la playa en Galicia comiendo pulpo y corriendo maratones. También quiero comprar queso mozzarella, aunque sea más caro. Debería aprender un poquito de catalán para impresionar a la abuela. Lentejas, arroz, salchichas. El tipo me dijo que quería conocer Colombia (truco: todos dicen lo mismo), me lo podría llevar la próxima vez que vaya, a mi papá seguro le caería bien porque el tipo es inteligente. En qué era que trabajaba? Leche, necesito leche, ya había pensado en eso?

Y así sin darme cuenta, mientras mi jefe habla de tasas de retorno de inversión, yo ya voy en la cuarta entrega de la saga romántica de la película de mi vida. Porque claro, lo que nadie le explica a uno a los 16 años es que esas cosas pasan en las películas, y nada más que en las películas, porque son ideales a los que la gente aspira. No se parecen a la vida real de nadie, son caricaturas, exageraciones. Conocer al desconocido perfecto, pasear por la playa al atardecer cogidos de la mano, tener un momento romántico en la cocina que termina con una foto postal de los dos con la cara untada de harina riéndose (Estoy un poco amargada? Yo llevo cocinando mil años y nunca se me unta la cara de harina!). Después un pequeño drama, un momento de duda, lo mejor es que nos separemos. Al cabo de un par de días epifanía, no puedo vivir sin ti, abrazo digno de comercial de Balance, preferiblemente bajo la lluvia. Luego un loop de veranos en Galicia, abuelas catalanas y maratones. FIN.

-“Estamos todos de acuerdo con el plan de marketing?” Dice mi jefe.

- “Sí, totalmente” digo yo.

Al día siguiente salgo con el tipo y resulta que no se ha leído en su vida ni el manual de instrucciones de la nevera, que no sabe quién es Elizabeth Bishop ni le importa, que es alérgico a los gatos, que cree que Miami es representativo de América Latina y que trata mal al mesero. Así no hay saga romántica que aguante.

Si ven? La culpa es de Hollywood, por meterme esas ideas locas que ahora están enquistadas en mi cerebro y de las que no me puedo deshacer. Y de mi jefe, porque si esta semana no hubiera habido reunión trimestral yo no habría tenido tiempo de pensar tanta bobada.

(Nota: Ahora estoy en twitter: @Solterica)

¿Conoce más de este tema? ENVÍANOS TU REPORTE

Para poder comentar debes ser un usuario registrado

ENVÍE SU COMENTARIO

Comentarios

Hace 2005 dia(s).
me pareció muy interesante y cierto todo lo que dijiste me gusto mucho :) yo ando pensando en una cierta persona y no me deja concentrar es algo estresante en realidad pero ya pronto se me pasara, pues ojala sea así jaja
Hace 2010 dia(s).
¡You rooock, Soltérica!
Hace 2009 dia(s).
jajajajaja you rock too