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#SoyUnÁngel: Anggie Ann Bryan

Una belleza sanandresana se une al escuadrón.

Por: Carlo torres Sábado 06.06.2015 / 04:49 pm

Hace dos años, sobre las principales vías de las ciudades capitales de nuestro país,  una morena de 1,76 metros de altura, de ojos expresivos y cabellera abundante, desfilaba con mucha alegría encima de las carrozas de Cerveza Águila durante la temporada ferias y fiestas.

Ella no lo hacía por impulso de espíritu fiestero, para Anggie Ann Bryan, éste era su trabajo; que se ganó luego de afrontar con profesionalismo las duras pruebas que se le presentaron durante su participación en el reality Colombia’s Next Top Model, y que para felicidad propia y de su amada isla de San Andrés, fue una de las cuatro vencedoras elegidas por los televidentes.

“Haber sido Chica Águila fue un gran privilegio para mi como persona y como modelo. Después de terminar ese contrato pasaron muchas cosas importantes para mí. La más esencial, haber quedado con grandes amigas como Liss, Mónica y Claudia, quienes fueron las otras Chicas Águila durante mi año.

“Por otro lado mi eterno agradecimiento con Bavaria y esa marca que me dieron esa plataforma para que mi carrera se catapultara haciéndome conocer con los grandes talentos del diseño de Colombia. Por eso, tuve el privilegio de firmar un contrato con mi agencia madre, Grupo4, que ha sido crucial para mi carrera y quienes me apoyan en cada uno de mis pasos, incluso en el exterior”.

Con todas esas puertas abiertas, y oportunidades de crecer sin límites, Anggie mantiene sus pies bajo tierra y asegura que esto no significa haber alcanzado todo en el modelaje, pues a medida que cambian los escenarios y actividades a realizar, nuevas metas se edifican en su vida.

“Ha sido un proceso de aprendizaje y evolución. He entendido, con el tiempo, que en esta carrera lo más importante es la paciencia, la constancia y la disciplina. Mucho más que la belleza. Las metas en mi carrera han ido evolucionando, y con eso mi valentía para ir logrando cada una de ellas. Esto es un constante viaje, no un destino”.

Palabras ciertas, que al parecer conserva hasta en los instantes más agudos de su carrera, porque ‘no todo es color de rosa’.

“El modelaje, como cualquier otra carrera, es una actividad que impone muchos retos y dificultades. He atravesado momentos complejos, pero de todos ellos he aprendido y sigo aprendiendo, ya que pueden venir más. Lo importante no han sido las dificultades, sino la enseñanza que estas me han dejado. En los momentos en que me he sentido angustiada, me he demostrado que de toda dificultad siempre hay una oportunidad, solo que a veces es difícil verlas”.

Firmeza y madurez que no sólo se nota en su discurso, también en la forma en que enamora a las cámaras, encanta a los diseñadores, y despierta admiración entre las pequeñas mujercitas que inician en el mundo del modelaje, y que desde ya desean labrar un entorno laboral como el que goza esta bella sanandresana, quien hoy día trabaja para una de las agencias más importante de los Estados Unidos.

“Nunca lo imaginé, pero siempre lo soñé. Y a veces, con mucho trabajo arduo y un poco de suerte, los sueños se vuelven realidad. Por eso me levanto día a día a vivir este sueño de trabajar con una agencia como Wilhelmina, que fuera de tener el reconocimiento internacional por ser una de las mejores agencias de modelaje, tiene una gente profesional y de excelente calidad humana”.

Para la señorita Bryan, el tiempo que lleva trabajando en Estados Unidos ha sido la mejor escuela para su carrera, tanto en lo profesional como personal, porque se ha tornado en una experiencia de retos y enriquecimientos.

“Empezando por trabajar en un idioma que no es el materno, pasando por aprender una cultura de trabajo diferente a la nuestra, y terminando con tener la posibilidad de trabajar con las marcas y diseñadores más importantes, y los fotógrafos y modelos más destacados en la industria internacionalmente. Esto ha sido 9 sobre 10, porque lo único que falta es mi mágico San Andrés”.

Sin embargo, ahora que la vida le sonríe más que nunca, para ella sigue siendo fundamental el hecho de esforzarse en la medida de sus posibilidades, para poner en alto el nombre de su tierra natal.

“Mi oficio como modelo me ha brindado la oportunidad de ayudar pero no tanto como yo lo quisiera. Tengo claro que eso es un reto de vida, y he aprendido que lo que importa no es el éxito sino el significado. Y ese significado lo trae lo que podamos hacer por los demás. Por eso tengo muchos retos presentes y futuros como poder utilizar mi reconocimiento como isleña para traer más reconocimiento a San Andrés”.

Misión altruista que realiza por un amor sincero a sus raíces, y a la gente que la vio crecer, porque en definitiva por muy lejos que Anggie esté de ellos, ese lazo de hermanos es inquebrantable.          
                                                                                
“Es importante ayudar sin esperar nada a cambio, porque ayudar esperando algo a cambio es negociar, no ayudar”.
 

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